

En estas imágenes de los bosques de hayas de El Bèarn intento presentar la fotografía con la visión del que va a pintar o dibujar.




Si alguna noche llegas, retrocedes, te vas aproximando a la zona prohibida, no te amilanes de ninguna forma.Entra sin miedo (aunque con miedo lo hagas) en esa punitiva bifurcación del laberinto cuyo riesgo mayor consiste en desear que prevalezca.Quédate dónde estabas hace sólo un momento, es decir, en la duda.Allí tal vez aprenderás a no creer en nada parecido a esa virtud mugrienta que arrastra a los gregarios.También podrás atestiguar sin proponértelo que ninguna verdad es la misma dos veces.