Necesidad de imperfección. Allí donde se quiebra el orden se abre una brecha. Todo lo desconocido asoma en la brecha. Imperfección: brecha sobre el afuera.
Chantal Maillard. La mujer de pie. Galaxia Gutenberg, 2015
Necesidad de imperfección. Allí donde se quiebra el orden se abre una brecha. Todo lo desconocido asoma en la brecha. Imperfección: brecha sobre el afuera.
Chantal Maillard. La mujer de pie. Galaxia Gutenberg, 2015
Durante todo un día de otoño, triste, oscuro, silencioso, cuando las nubes se cernían bajas y pesadas en el cielo, crucé solo, a caballo, una región singularmente lúgubre del país; y, al fin, al acercarse las sombras de la noche, me encontré a la vista de la melancólica Casa Usher. No sé cómo fue, pero a la primera mirada que eché al edificio invadió mi espíritu un sentimiento de insoportable tristeza.
E.A. Poe.La caída de la Casa Usher
Sobrevoló las ruinas
de Tokio, de Guernica, de Hiroshima,
de Dresde y de Hamburgo, de
Al-Amiria y Fallujah.
Sobre nubes de fósforo blanco
el ángel vengativo.
En el jardín de las tinieblas, decidme
¿cuál es la identidad de una sombra?
(...)
Chantal Maillard. La herida en la lengua. Tusquets, 2015
Quedar
en lo que queda
después del fuego,
residuo, sola
raíz de lo cantable.
José Ángel Valente. Material memoria (1977- 1992). Al dios del lugar (1989). Alianza, 1999
Se pierden los sentidos.
Es cierta la canción.
La noción de lo dulce
y amargo se confunde
y el latido de un cuerpo
se convierte en clamor;
el olor de una piel
abruma el universo
y en el fondo, en lo oscuro,
se ve con precisión.
El tacto de unos hombros
descubres por destino:
se ganan los sentidos.
Es falsa la canción.
Aurora Luque. Carpe amorem. Renacimiento, 2007
Cuando ya no nos queda nada,
el vacío de no quedar
podría ser al cabo inútil y perfecto.
José Ángel Valente. Material memoria/ Mandorla. Alianza, 1979