Tras subir- otra vez- a lo alto
de la roca de Léucade
en las canosas olas me sumerjo
de pasión embriagado.
Anacreonte
Aurora Luque. Aquel vivir del mar. El mar en la poesía griega. Acantilado, 2015
Tras subir- otra vez- a lo alto
de la roca de Léucade
en las canosas olas me sumerjo
de pasión embriagado.
Anacreonte
Aurora Luque. Aquel vivir del mar. El mar en la poesía griega. Acantilado, 2015
(...)
Así es, me parece como la naturaleza ha sabido convocar o seducir siempre a los artistas.
(...)
Puede que estos secretos solamente nos indiquen el camino necesario hacia la contemplación.
Vicente Valero. Breviario provenzal. Periférica, 2021
No, no vayas al Leteo ni retuerzas
el acónito de raíces apretadas, buscando su venenoso vino,
ni sufra tu pálida frente el beso
de la sombra nocturna, uva rubí de Proserpina;
ni hagas tu rosario con bayas de tejo
ni dejes que el escarabajo, ni que la nocturna mariposa de la muerte
sea tu doliente Psique, ni el plumoso búho
compañero de los misterios de tu dolor;
pues la sombra a la sombra vendrá muy soñolienta,
ahogando la despierta angustia del alma.
John Keats. Sonetos, Odas y otros Poemas.Trad. José María Martín Triana. Visor, 2005
Pascal Quignard. Las sombras errantes. Shangrila, 2022
Todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno.
Pascal Quignard.Todas las mañanas del mundo. Galaxia Gutenberg, 2023
Abriste puertas a lo imprevisible
y, sin embargo, tú,
a quien siempre asombraban
los fuegos del crepúsculo,
nunca dudaste en ofrecerme un claro
cielo sin nubes, como testimonio
de tu verdad secreta, que tan sólo un bosque
de palabras podía disolver:
la tácita amenaza de un silencio sin rumbo.
Jenaro Talens. El jardín secreto. Hiperión, 2023